8 Cosas peligrosas que haces a la hora del acto y que...

8 Cosas peligrosas que haces a la hora del acto y que están dañando tu parte intima

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La zona íntima femenina es muy delicada y sensible, por lo que hay que prestarle especial atención a su higiene y cuidado, así podremos tener la comodidad que necesitamos cada día. Para conseguir un buen cuidado de la intimidad femenina tan solo tendremos que seguir algunos sencillos pasos que no nos ocuparán tiempo y los resultados se notarán de inmediato.Una correcta higiene
La higiene íntima es de gran importancia, especialmente en las mujeres, que tenemos más facilidad para contraer infecciones. Para mantener una buena higiene no es necesario asearnos todo el tiempo con jabón al igual que hacemos con las manos, pues de esa forma destruiríamos el ph natural de la piel y daría lugar a irritaciones e infecciones.

Para mantener una correcta higiene de la intimidad femenina tendremos que usar un jabón o gel específico para esa zona, así conseguiremos mantener el ph en equilibrio. Aún así, el aseo con gel o jabón debe hacerse solo una vez al día, las demás veces se debe usar solo agua tibia. Después de asearte seca la zona con suavidad, dando toquecitos con una toalla suave. Los desodorantes íntimos no están recomendados porque a menudo provocan alergia e irritación.

Elige bien la ropa interior
Lo mejor es optar por la ropa interior de algodón porque, gracias a que este tejido es transpirable, evitan que la humedad se acumule y provoque infecciones o incluso hongos en la zona de las ingles. Es recomendable también evitar los pantalones demasiado ajustados ya que también podrían acumular humedad en la zona.
A la hora de tener relaciones íntimas.
Una buena forma de evitar infecciones al tener relaciones íntimas es asearse antes y después de la relación, pero recuerda que con jabón o gel solo debe ser una vez al día, el resto de las veces bastará solo con agua tibia.

Las relaciones íntimas son el momento más placentero para una pareja. Y, así mismo, también la estimulación propia, o masturbación. Sin embargo, si bien a veces quieres probar cosas nuevas para sentir más placer, a veces tienes que tomar las precauciones necesarias para no dañar tu cuerpo y, más aún, tu vagina. Porque, créeme, no es llegar y tener relaciones. También tienes que cuidar tu salud y evitar estas cosas peligrosas.

1. Ponerse en posiciones demasiado complicadas.

Sí, está bien que quieras innovar y hacer cosas nuevas, pero debes preocuparte de practicar posiciones que sepas que lograrás y que sean seguras, no querrás que tu vagina sufra las consecuencias.

2. Usar juguetes sucios o en mal estado.

Hay objetos diseñados para la estimulación y cada uno corresponde a ciertos tipos de vaginas. Usa el adecuado.

Además, también debes preocuparte del estado de tu juguete, sobre todo de la higiene. No uses cosas sucias o rotas.

3. Usar cualquier cosa como lubricante.

Si usas sustancias que no están diseñadas para la lubricación, estas pueden provocarte infecciones. Por otro lado, la vaselina lubrica al principio, pero luego reseca tu piel.

4. Usar frutas o verduras.

Es lógico, usar frutas o verduras es demasiado peligroso por la cantidad de pesticidas que pueden tener, o tierra, u otros elementos. Además, es probable que un trozo del alimento quede dentro de tu vagina sin que lo notes. No lo hagas.

5. Ponerte alimentos sobre la vagina, como chocolate, crema, entre otras cosas.

Poner cualquier sustancia dulce sobre tu vagina puede provocar que esta se irrite, sobre todo si no la limpias bien después. Así mismo, el azúcar tiende a alterar la composición de bacterias de la flora vaginal.

6. Tener el acto sin lubricación.

Cuando tienes sin lubricación comenzarás a sentir de inmediato el dolor apenas exista la penetración. Pero, además de ser doloroso, el acto sin lubricar puede provocarte lesiones internas y externas, incluyendo la insatisfacción.

7. Tener oral sin preocuparte de la higiene.

La boca suele guardar grandes cantidades de bacterias que pueden traspasarse a la vagina si no hay cuidado necesario de la higiene. Por otro lado, el contacto entre la vulva y la boca con lesiones o heridas es muy peligroso, pues puede provocar irritación o infecciones.

Nunca es tarde para aprender con algunos consejos para una buena higiene íntima femenina. Si estamos limpias, nos sentimos bien, disfrutamos más de la vida y de nuestra sexualidad. Cuidar de la salud de la vulva y vagina es muy importante, pero hay que saber hacerlo bien.

Lo primero es conocer un poco el cuerpo femenino. La vulva y la vagina no son lo mismo, no deben confundirse, son los órganos de la copulación. La vulva es el conjunto de los órganos genitales externos de la mujer: clítoris, labios, bulbos, glándulas, uretra y vagina. La vagina es la conexión de los órganos sexuales externos de la mujer con el útero y la vía por donde el bebé es conducido fuera del cuerpo de la madre en el parto. Es también donde el flujo menstrual sale del cuerpo y por donde el pene entra durante las relaciones sexuales.

La piel de los genitales femeninos juega un papel muy importante en esta zona del cuerpo porque nos proporciona sensibilidad, dolor, calor, frío, tacto, presión, protección y placer. Tiene en su superficie millones de orificios y glándulas productoras de grasa y sudor.
cuida de tu higiene íntima femenina

Para cuidar bien de la higiene íntima hay que prestar atención al olor, la flora y el flujo vaginal. El flujo vaginal o moco tiene la función de limpiar, hidratar y lubricar y es producido por las glándulas de la vulva. El olor es producido por el sudor, el sebo, las secreciones vaginales, uretrales y menstruales más la descomposición de bacterias. Y mucho cuidado con la flora bacteriana, la que no se debe destruir ya que protege contra otras bacterias patógenas o dañinas.

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